La capa de transporte. El coste de alcanzar la órbita se ha desplomado, y sigue bajando.
Rocket Lab es la jugada pública pura más clara sobre la caída del coste de lanzamiento, escalando desde pequeños lanzamientos de Electron hasta el Neutron de tamaño medio. El riesgo es la ejecución: los cohetes se retrasan y el calendario de Neutron es el factor decisivo.
El lanzamiento es el peaje de la economía espacial. El coste de poner un kilogramo en órbita se redujo de aproximadamente $65,000 en el Shuttle a unos $2,700 con SpaceX, con Starship apuntando a $100–200. Una posible SpaceX IPO cerca de una valoración de $1.5–2T volvería a fijar el precio de toda la capa.
Rocket Lab es una apuesta pura por la caída de los costes de lanzamiento, posicionada para beneficiarse de la nueva calificación de la capa de transporte de la IPO de SpaceX, escalando de Electron a Neutron.